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“La última generación de cristianos”: Un llamado de alerta.
Por César F.Sanhueza A.
Asistente Administración y Ventas Centro Recursos- Chile
Editorial Mundo Hispano de CBP
¿Estaremos viviendo en los tiempos que se diga ésta es “la última generación de cristianos”?
En estos tiempos post-modernistas, relativistas, donde no existen los absolutos, es bueno reflexionar como jóvenes y futuros líderes de cómo estamos impactando a nuestros pares, sabiendo que la vorágine del mundo en que vivimos, arrastra cada vez más a nuestros chicos y chicas a buscar referentes “que no están viendo en nuestras iglesias y congregaciones”.-
Me sorprende cómo el “Gigante del Norte” en lo que a economía, educación, desarrollo tecnológico y “estabilidad social”, se cae en lo que en sus orígenes fue un “Verdadero Gigante” en el progreso y desarrollo evangelizador, además de envío de misioneros al mundo entero con el mensaje de salvación. Creo que esto, como lo presenta el hno. Josh MCDowell, en su último libro “La última generación de cristianos” (Editorial Mundo Hispano), es el espejo donde se refleja la realidad de muchas naciones desarrolladas o en vías de desarrollo. Sorprende ver cómo nuestros pares, los jóvenes, en nuestras iglesias están solamente “convencidos” y no verdaderamente “convertidos” a nuestro Señor Jesucristo.
La investigación que presenta Josh McDowell no dista mucho de nuestra “latina manera de vivir el Evangelio”. Además, sienta un precedente fundamental que como líderes debemos enseñar a nuestros jóvenes y niños para que conozcan al “Señor de la obra y su poder” y no a la “Obra del Señor y sus actividades”.
Como cristiano, joven y misionero, insto a cada líder de jóvenes, maestro de Escuela Bíblica Dominical, seminarista y pastor que lea este motivador libro que ofrece soluciones claras en pro de formar el carácter de Cristo en aquellos que nos escuchan. Espero que con la ayuda de Dios pongamos manos a la obra y así dejar fundamentos sólidos en la vida de ellos para construir y edificar la Iglesia de Cristo, de tal manera que ésta siga siendo “La Sal y La Luz de este mundo…” (Mateo 5:13 al 16).
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